¿CÓMO LE SEGUIMOS?
1. Sonreír cada día a todas las personas con las que nos cruzamos, mirar a los ojos a quien tratamos.
2. Dedicar con frecuencia tiempo y corazón a los que sufren.
3. Comenzar cada día con un momento de oración en el que agradecer el don de la vida, y ofrezcamos a Cristo para que viva y actúe entre los hombres ese día sirviéndose de nuestra persona. Rezar todos los días todos por todos.
4. Cuidar un sagrario: escoger uno, el que se quiera, y de alguna manera hacernos cargo de que ese sagrario reciba cuidados y cariño.
5. Participar de las Horas Santas y fomentarlas allí donde nos encontremos.
6. Habitualmente estar leyendo un libro que nos forme como cristianos y leer cada día el evangelio meditándolo.
7. En el trabajo, fiestas y espacios de diversión, abrir los ojos para quiénes están sedientos de amor y ofrecernos a Cristo para ser manantial de agua pura. Prohibido no disfrutar de seguir a Cristo, especialmente en las fiestas y espacios de diversión.
8. Buscar una persona que nos acompañe espiritualmente.
9. Disfrutar y crecer de la vida de Cristo, participando de la vida de los Sacramentos de la Confesión y la Eucaristía de manera frecuente.
10. Cuidar a María, madre de Hakuna, y acabar el día con un piropo, oración o canción para Ella.

